lunes, 22 de noviembre de 2010

La sonrisa para Dios

Ayer, en el Simposio de Jaén, tuve la oportunidad de conocer a dos personas que me asombraron por su forma de ser y su compromiso cristiano.
El primero de ellos es Diego Poole. Estuve sentado en su misma mesa a la hora del almuerzo y tuve la oportunidad de compartir una agradable conversación con él y con otros de los comensales. Diego es profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Tiene realizados diversos trabajos sobre Derecho Natural, y acaba de publicar el libro "Qué es el relativismo" con ediciones Palabra. Se trata de un hombre sencillo, amable y con las ideas claras. Hablamos tranquilamente de temas profesionales, de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, de la EFA, de la Sierra de Lozoya y de otras cosas afablemente, junto con el resto de comensales.
Una vez concluido el buen (y copioso) almuerzo, nos dispusimos a volver al auditorio, para seguir con las ponencias de la tarde. Tras la presentación de la última película de Roland Joffé, "There be Dragons" que hizo la productora para todos los que allí nos encontrábamos, se dio paso a la mesa redonda: "Testimonios", que precedía a la última ponencia. Allí iban a hablar tres personas sobre su experiencia cristiana en el día a día. Cual fue mi sorpresa cuando Diego Pool subió a la mesa. Tras la emocionante intervención de la pintora Marieta Quesada, en la que nos expresó cómo la confianza en la providencia divina ha marcado su vida personal y profesional, comenzó la intervención de Diego Pool.
Diego era el famoso payaso Japo que había hecho reir, ¡y de qué manera!, a Juan Pablo II durante siete años consecutivos en el marco de una audiencia para el Congreso Universitario UNIV, que se tiene todos los años en Roma en Semana Santa.
El caso es que mientras estudiaba Derecho, se ganaba unas pesetillas haciendo de payaso, y una vez le propusieron que actuaran en esta audiencia. Así ocurrió. Tanto gustó su intervención que se repitió año tras año. Nos relató los nervios antes de cada función, y cómo estos nervios le llegaron a poner tan enfermo que se tiró hasta una semana con fiebre en la cama, en Roma, antes de su representación.
Pero como lo mejor era verlo, nos pusieron las imágenes de sus actuaciones, que nos mostraban de nuevo el lado más humano de este Papa que va con el turbo puesto camino de los altares. Aquí dejo también yo estas imágenes. No dejeis de verlas, dado que merecen mucho la pena.


Tras su intervención llegó el turno de Santiago Rodriguez, Santi Rodriguez, el frutero de "7 vidas", con el que tanto nos reímos y nos seguimos riendo en sus apariciones televisivas.
Santiago Rodriguez se declaró un católico activo y prácticante, y nos narró como esta circunstancia le ha cerrado muchas puertas de un mundo, el artístico, hostil al cristianismo (al menos en apariencia), aunque como él mismo dice "esas puertas no las quiero para nada". Un hombre valiente.
Comentó como tras grabar un video que circula por internet cuando asistió hace dos años al IV Simposio "La dimensión social de las enseñanzas de San Josémaría", muchos "compañeros" de profesión y productores empezaron a "mirarle mal" (cosa que a él le importa poco) y a decirle aquello de "Santi, a tí eso no te pega".
Este humorista nacido en Málaga, pero que a los cuatro años se trasladó a Jaén, convirtiendose en jiennese de corazón y alma, está casado y es padre de dos niñas, y un colaborador asiduo de numerosas obras sociales, entre ellas de la Asociación de Sindrome de Down de Jaén, a la que ayuda en lo que puede, y se presta para todo tipo de contribución, ya sea con su arte o con su tiempo. Lo que más valora es la coherencia, dado que eso es lo que van a ver sus hijas, y ha visto como lo han quitado de una serie de una determinada cadena, porque no quiso hacer burla expresa de una imagen de Monseñor Rouco Valera. "A esta gente hay que enseñarles mucho sobre la tolerancia. Hay que pedir por ellos y ayudarles". Ya se sabe, que si no eres del "club de la ceja" este mundillo te discrimina. Es una alegría ver gente comprometida como él en este mundo.
Contaba que muchos de sus compañeros le han dado las gracias por ser valiente y declarar públicamente lo que es y lo que vive. Que muchos de ellos harían lo mismo pero les puede el miedo a quedarse sin trabajo. Es una pena que escuchemos estas cosas, porque se supone que estamos en un país democrático con libertad de pensamiento, opinión y religión. ¿No? Mucha hipocresía progre.
Dejó un par de frases lapidarias como que "algunos creen que los VALORES son solo acciones de Bolsa" o una que siempre le dice su madre: "Que la razón no te la da ni te la quita nadie, que se tiene o no se tiene", y que por eso nunca se deja amilanar por aquellos que quieren "quitarsela".
Aquí podemos leer una entrevista a este humorista que nos habla de todo esto.
En fin. Dos experiencias reconfortantes cuya sonrisa nos habla de Dios.
Dos hombres comprometidos cuya sonrisa es para Dios.


lunes, 8 de noviembre de 2010

BIENVENIDO, BENEDICTO.

"Bene (por Benedicto), vidi, vinci". Con esta frase la prensa británica resumía la visita del Papa a las islas británicas. Se trataba de una visita duramente criticada por algunos sectores, que, al escuchar a Su Santidad, cayeron rendidos ante esta mente tan lúcida y coherente. Aquellos que le criticaron y que dudaban de su presencia en el Reino Unido, al escucharle con la mente abierta dejaron caer sus prejuicios e, independientemente de sus creencias personales, se encontraron frente a un hombre que hablaba de Dios, y que llevaba un mensaje de paz y esperanza que no iba contra nadie. Un Papa que sufría ante determinados hechos cometidos a nivel individual por miembros de la Iglesia, pero que traía un mensaje de salvación revelador que llenaba de grandeza los corazones.
Pero claro, esta "oposición inglesa", por denominarla de algún modo, tiene una capacidad de escucha y una grandeza de miras de la que carece parte de nuestra izquierda (no toda, quizás hable de un sector no mayoritario).
Aquí se encendían hogueras, se alzaban clamores de tambores y se afilaban las lanzas ante la visita del sucesor de Pedro. Con la excusa de la financiación pública se disparaban condenas y sartas de disparates que llenaban periódicos, ondas y pulgadas televisivas. En algunos balcones colocan el "yo no te espero", y de forma directa, unos (los más sinceros) e indirecta otros (los más cobardes), sancionaban la visita de un hombre que venía a España a visitar a su comunidad y a regalarnos con su mensaje de amor a Dios y los hermanos, en dos lugares emblemáticos para católicos, cristianos y ciudadanos del mundo.
Pero estos catetos ideológicos no se daban cuenta de la trascendencia de una visita como esta. No sólo de la espiritual que es evidente, sino de la trascendencia mediática que tiene para una ciudad como Santiago o Barcelona y para toda España a nivel internacional (Antena 3 indicaba en su edición la noche del domingo que más de dos mil periodistas acreditados han cubrido la noticia y que más de 150 millones de espectadores han visto la consagración de la ya Basílica de la Sagrada Familia en todo el mundo) (No está mal para ser una misa ¿no?).
Barcelona, esa ciudad cosmopolita que fue imagen de modernidad y de apertura, se ha convertido en un lugar capital del sectarismo, del catetismo nacionalista y de la intransigencia contra otras culturas como la propia española. Un lugar de ha dejado de ser lo que era por culpa de unos políticos fanáticos que ha imprimido en ella una negativa imagen de discriminación y sectarismo contra todo lo que no sea "catalán". Esta imagen el Papa ha conseguido romperla en una visita de 24 horas, y nos ha mostrado un templo cumbre del arte moderno, que como todo lo católico es de todos y para todos.
Carcajadas me producían las declaraciones de un político de ERC (no recuerdo su nombre, porque lo vi en el telediario y no me quedé con él), que decía que "el Papa viene a apropiarse de este símbolo catalán (en alusión a la Sagrada Familia) y a monopolizar la imagen de Gaudí en favor de la Iglesia". Jajajaja. Como si la Sagrada Familia se hubiera construido para ser un auditorio donde estos politico-parlantes de pacotilla pudieran dar mítines independentistas o se celebraran conciertos de rock. No la ignorancia, sino la estupidez asumida como argumento, les impide ver que esta obra cumbre es una iglesia destinada al culto, y que el Camino de Santiago es algo más que un camino cultural, más que un recorrido de senderistas.
Cuanto les duele a estos laicistas radicales que este glorioso templo que se eleva al cielo como una oración, sea una basílica católica, creada y concebida por Antonio Gaudí, un profundo católico, que por vivir su fe con absoluto compromiso hasta el final de sus dias, está en proceso de beatificación.
Benedicto XVI comenzó su visita afirmando que a pesar de este laicismo beligerante que vive España, la fe debe buscar el encuentro y no el enfrentamiento entre lo laico y lo religioso.
Todos estos se quedaron con la primera parte del mensaje, no el de la busqueda del encuentro, y dijeron que era un insulto al laicismo.
A estos que tanto se llena la boca y se le vacía el bolsillo con la supuesta Alianza de Civilizaciones, bien podrían empezar dando un ejemplo de encuentro con la principal de ellas, con la cristiana.
Delirante era la portada del diario Público del domingo. Su titular lo decía todo: "El Papa viene en son de guerra", como si se tratara de una película de indios y de vaqueros (no se yo quien hace más el indio en esta historia)(bueno, sí que los sé). Y desternillante la foto que la acompañaba. Todo un ejemplo de lo folletinesco que es este periodico panfletista al servicio de un lobbie. Habían llevado a una pareja homosexual a una calle por donde pasaba la comitiva, y justo cuando pasaba el Papa le habían dicho que se besara para salir en la portada de este "diario" con un pie que decía "una pareja gay se besa al paso de la comitiva del Papa". Menudo rigor periodistico. Y yo me pregunto, ¿quien busca provocar y confrontar? Menos mal que el que tenga dos dedos de frente se reirá un rato y seguirá dedicando las páginas de este diario a limpiar cristales de coches y cosas de esas.
Como el Papa sólo ha hablado de los valores del amor, del Evangelio, de la familia y de la vida, se han tenido que esconder en algo en lo que los políticos siempre están muy obsesionados: las cifras.
Despues de hacer el ridículo con una manifestación en el centro de Barcelona contra la visita de Benedicto XVI que no llegó a los mil participantes (tan solo en la despedida al Papa en el aeropuerto había 1.500 personas), critican que en Santiago de Compostela no se llegara a la cifra de los 200.000 y que en Barcelona el Papa congregara a más de 500.000 personas en los actos que ha presidido. Ustedes me lo explicarán, porque yo no lo entiendo.
Es cierto que este Papa es menos "mediático" que Juan Pablo II, pero la verdad es que el Papa con su visita no buscaba cifras, a pesar de que no sólo muchísimos católicos se han congregado a verle, sino que su visita a reunido a millones de personas frente al televisor en España y el mundo.
Pero el Papa no ha venido a congregar a gente, sino a ser peregrino en esta tierra, en esta católica España, le pese a quien le pese.
Porque el dia que quieran hablamos de cifras, de católicos practicantes y de afiliados a partidos y sindicatos y todo eso. De que obras son razones y obras de caridad las que hace la Iglesia y no tanta verborrea de discurso social de algunos.
Benedicto XVI ha cerrado su estancia en España, precisamente en un centro de asistencia social de la Iglesia de los millones que hay repartidos por todo el mundo. Y allí ha vuelto a hablar en positivo, del amor, de la esperanza y del valor de la vida.
Nuestra "oposición laicista" ha vuelto a demostrar cuan cargada está de catetismo ideológico y que lejos está del laicismo británico y norteeuropeo. Ha vuelto a demostrar su bajeza intelectual ante los de aquel país que sí escucharon el mensaje de Benedicto XVI y se "quitaron el sombrero" ante la anchura de miras de nuestro Papa, independientemente de que comulgaran o no con su ideología. Aquí se han limitado a oponerse, incluso con violencia como la CGT en Cataluña, antes, durante y despues, a taparse los oidos y escuchar lo que tan sólo le dejaban escuchar sus "mentores" y a seguir en su "guerra laicista" a todo lo que suene a católico. Y este sector de nuestra sociedad, a diferencia del inglés y del tantos otros países donde no han podido menos que alabar las virtudes de este Papa en el que tan pocos creían al ser nombrado, no ha vuelto a estar "a la altura". Tan sólo hay que ver a nuestro presidente, que como indicaba algún diario hoy, ha salido corriendo a Afganistán. Un lugar que curiosamente no había visitado en cinco años, ha sido su escondite ante esta importante visita para España. Una muestra más de su falta de saber estar y un nuevo patinazo. Él sabrá. Ellos verán.
El día de "Todos los Santos" escuchabamos en el Evangelio de la Eucaristía aquello de "Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa". Eso es signo de que estamos en buen camino, de que las cosas se están haciendo bien, cuando tanto radical rebosa de rabia y de ira contra todo lo que hace la Iglesia. Hace falta un poquito más de cultura en nuestra sociedad, para que algunos entiendan, independientemente de sus creencias o no, el valor de la Iglesia, su papel en la busqueda de unos valores en una sociedad cada vez más descarnada y la defensa a través de la caridad y el amor de la vida, la dignidad humana y la dignidad social.
Precioso me ha parecido el rito de consagración de la basílica de la Sagrada Familia, y muy emotivas las imágenes de todo un Papa en la Catedral de Santiago como un peregrino más, en aquellos lugares y ritos que tan gratos recuerdos llevo en el corazón.
Olvidemonos de aquellos y quedémonos con las imágenes y palabras de este portador de esperanza. Vivamos en el optimismo de los hijos de Cristo y no en este odio visceral de algunos (gracias a Dios no son tantos, pero sí muy ruidosos y medíaticos).
Mientras nos quedamos con las palabras de este mensajero de paz y lo esperamos ansiosamente en las Jornadas Mundiales de la Juventud de este verano, que de nuevo convertirán a España en centro del catolicismo mundial:

"Me despido de vosotros dando gracias a Dios por vuestras vidas, tan preciosas a sus ojos, y asegurándoos que ocupáis un lugar muy importante en el corazón del Papa. Rezo por vosotros todos los días y os ruego que me ayudéis con vuestra oración a cumplir con fidelidad la misión que Cristo me ha encomendado. No me olvido tampoco de orar por los que están al servicio de los que sufren, trabajando incansablemente para que las personas con
discapacidades puedan ocupar su justo lugar en la sociedad y no sean marginadas a causa de sus limitaciones. A este respecto, quisiera reconocer, de manera especial, el testimonio fiel de los sacerdotes y visitadores de enfermos en sus casas,en los hospitales o en otras instituciones especializadas. Ellos encarnan ese importante ministerio de consolación ante lasfragilidades de nuestra condición, que la Iglesia busca desempeñar con los mismos sentimientos del Buen Samaritano (cf.Lc 10,29-37)" "Regreso a Roma habiendo estado sólo en dos lugares de vuestra hermosa geografía. Sin embargo, con la oración y el pensamiento, he deseado abrazar a todos los españoles, sin excepción alguna, y a tantos otros que viven entre vosotros, sin haber nacido aquí. Llevo a todos en mi corazón y por todos rezo, en particular por los que sufren, y los pongo bajo el amparo materno de María Santísima, tan venerada e invocada en Galicia, en Cataluña y en los demás pueblos de España. A Ella le pido también que os alcance del Altísimo copiosos dones celestiales, que os ayuden a vivir como una sola familia, guiados por la luz de la fe. Os bendigo en el nombre del Señor. Con su ayuda, nos veremos en Madrid, el año próximo, para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud. Adiós."

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BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II

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1 de Mayo de 2011

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