lunes, 22 de agosto de 2011

La Jornada Mundial de la Juventud (II): Todo un éxito

La Jornada Mundial de la Juventud de Madrid ha sido algo más que un éxito. Lo ha reconocido hasta el gobierno, que ya es decir, y entre líneas hasta el diario Público, que es decir más.

Y lo ha sido a pesar del calor sofocante, la máxima anual, de estos días en Madrid. A pesar de la tormenta y la tromba de agua de la Vigilia del sábado. A pesar de ser el periodo vacacional estrella del año. Un éxito a pesar de un gobierno que no ha tenido más remedio que dar un frio apoyo ante lo grandioso de acontecimiento mundial sin igual. Un éxito a pesar de la oposición de los partidos de izquierda (inmersos todavía, a estas alturas del siglo XXI, en su arcaica, rancia y añeja lucha laicista). Un éxito a pesar de las ridículas razones de esos grupos "anticatólicos" (no símplemente laicistas, dado que no se manifiestan contra musulmanes, budistas o judíos, sino anticatólicos, porque no pueden con nuestra religión, a pesar de disftutar de nuestra cultura).

Un éxito pese a la violencia verbal e intimidatoria de esos apenas 200 manifestantes que querían boicotear el buen ambiente de Madrid estos días. Un éxito a pesar de la Delegación del gobierno en Madrid que permitió una marcha sectaria y provocadora por el mismo lugar dónde se concentraban en un ejercicio ejemplar de civismo, ciudadanía y comportamiento los peregrinos del JMJ. Un éxito a pesar de la actitud de los sindicatos que amagaron con una huelga de metro y en el aeropuerto de la que tuvieron que desistir por el ridículo tan espantoso que iban a hacer.

La JMJ ha sido un éxito de cifras en todos los sentidos. Un éxito porque ha congregado a cerca de dos millones de personas. Un éxito porque se ha celebrado en España la vigilia y la mayor y más Eucaristía de nuestra historia, siendo la mayor concentración católica de nuestro pais (Me ha sorprendido leer en más de un medio que hubo gente que se quedó fuera de Cuatro Vientos porque no cabían más personas el domingo.....increíble).

Un éxito por su organización. Por sus trascendecia mediatica, dado que ha sido seguida en unos 200 paises, por unos 600 millones de espectadores desde que el Papa llegara a Madrid el jueves(lo que supone la misma audiencia de los Juegos Olímpicos o la del mundial de sudáfrica), que han situado a España en el centro de atención informativo del mundo, proporcionando a nuestro pais una imagen envidiable en el exterior. Exito en el beneficio económico y de imagen para Madrid con un incremento de ingresos de más del 30% en hostelería y de casi el 60% en restauración (los comerciantes de Sol y Preciados están igual de contentos que cuando el 15M). Un éxito por sus impresionantes cifras con cerca de 2.000.000 de peregrinos, 14.000 sacerdotes, 800 obispos, 4.500 seminaristas, 30.000 voluntarios, 5.000 periodistas, 197 paises representados....

Un éxito también en el apartado económico, dado que los peregrinos han permitido facturar más de 39 millones de euros en pequeños comercios, según la Confederación de Comercio de Madrid unos 160 millones según la Confederación de empresarios gastados en transporte y hostelería principalmente.Además el Gobierno de la Comunidad de Madrid afirma que esta semana ha supuesto un aumento de unos 150 millones en el PIB de la Comunidad Autónoma.

Pero en medio de tanta cifra, de tanto propósito y despropósito, de tanto dato y tanto número, la JMJ no ha sido un exito a pesar de todo lo anterior, de lo bueno y de lo malo. La JMJ ha sido por encima de todo y ante todo, un éxito por el mensaje de esperanza, de alegría y de paz cristiana que ha transmitido a todo el mundo.

Ha sido un éxito porque todo lo que hemos vivido y profundizado en la fe, en el Evangelio y la oración aquellos que hemos seguido la JMJ allí o desde casa, vale más que todos los datos anteriores. Porque esa imagen de fe y fortaleza que nos ha transmitido nuestro Papa, el Papa de todos, de los que creen y de los que no, porque Jesucristo es de todos, vale por encima de todo. Porque la emoción que hemos vivido estos dias está mucho más allá de toda cifra. Un éxito por el espíritu de conversión y amor que se ha respirado y hemos vivido. Un éxito por cada uno de aquellos que se han confesado en la fiesta del perdón.

Un éxito por la enorme catequesis de amor que nos ha planteado Benedicto XVI estos dias. Un éxito por su mensaje, su altura de miras, su talante y su fortaleza. Un éxito por la firmeza de la fe, arraigada en Cristo, de aquellos que sufrieron el calor, la incomodidad, el polvo, la sed, la lluvia y el viento durante la vigilia. Un éxito por cómo nos sentimos comunidad VIVA en la fe de Cristo viviendo la multitud interminable de Cuatro Vientos en la Santa Misa del domingo. Un éxito por cómo se sentirían aquellos cristianos de Irak, de Pakistan, de India, o Jerusalem al verse en medio de esa multitud de católicos y ver la grandeza de la Iglesia y su unidad. Un éxito porque ha sido autopista de esperanza para todos los católicos de España y del mundo, ante tanta persecución laica, y ante tanto mensaje contradictorio que nos intentan vender.

Y por todo ello, ha sido un éxito, porque aunque tan sólo uno hubiera experimentado esta esperanza, esta fortaleza en la fe, esta ilusión en Cristo, aunque tan sólo uno lo hubiera vivido, hubiera merecido la pena tanto esfuerzo. Porque la Iglesia no se mueve por las cifras ni por los datos, en los que a veces caemos para dar testimonio del poder del Evangelio, sino por el amor de Cristo y de los hermanos, por ese "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio", por ese "ubi caritas, Deus ibi est", por ese "Bienaventurados...." de Jesús.

Porque aunque todos estos datos y toda esta oposición nos haga más fuertes y nos anime el espíritu, la labor de la Iglesia no está para rellenar cifras, sino para llevar el Evangelio y el Espíritu de Cristo a todos los rincones de la Tierra y a todas las almas del mundo. Y eso es precisamente lo que ha hecho, y muy bien la JMJ. Por eso ha sido todo un éxito.


martes, 16 de agosto de 2011

Jornada Mundial de la Juventud (I)

Con la Eucaristía de esta tarde, presidida por el Cardenal Mons. Rouco Varela, comienza oficialmente la JMJ 2011 de Madrid.




Pero aunque la Jornada comience esta tarde, la verdad es que durante todo el año se ha vivido de forma intensa en todas partes con las actividades de preparación de esta.

La llegada del icono y de la cruz de la JMJ y su paso por toda la geografía acompañada de vigilias de oración, eucaristías cargadas de emoción y todo tipo de actividades llenas de ilusión y arropadísimas de jóvenes, calentaron los motores para este acontecimiento único.

Después la llegada de peregrinos a las distintas Diocesis de acogida encendió la llama de este maravilloso encuentro mundial que acoge Madrid y toda España.

Como bien afirman los responsables de finanzas de la JMJ, estas Jornadas no cuestan nada al Estado, más allá de los mismos gastos de seguridad, limpieza y orden que puede acarrear cualquier acontecimiento de esta magnitud, como unos Mundiales de cualquier deporte puntero, el Gran Premio de F1 de Valencia, una Maratón, el Forum de Barcelona o la Expo de Zaragoza. Incluso marchas menores como la manifestación del 1 de Mayo o la marcha del orgullo Gay, o algo así, tienen gasto por parte del Estado. Es más la marcha "anti-JMJ" que organizan los tolerantes laicistas tiene un dispositivo de seguridad, emergencias y limpieza que pagamos también los católicos con nuestros impuestos.
No permitirlo en este caso porque sea una manifestación de fe, además de inconstitucional, sería tan absurdo como prohibir las procesiones de Semana Santa, aduciendo que es una barbaridad que las administraciones se hagan cargo de su seguridad y orden, y que no se debe cortar el tráfico porque es algo confesional.Es el argumento del absurdo cuando se tienen planteamientos obcecados, trasnochados, decimonónicos, llenos de odios y rencores y por supuesto, absurdos.

Por supuesto la JMJ se organiza con todos los permisos de las autoridades civiles, no como aquellos que ocuparon plazas y calles de forma ilegal, dejaron toneladas de basura cuya limpieza pagamos todos y ocasionaron destrozos en mobiliario urbano y se enfrentaron hasta la agresión a la policía. Esto sin embargo, para la progresía "guay" es cool y democracia real.

Además, los beneficios fiscales que reciben las empresas patrocinadoras son los mismos que otros eventos que como este han sido catalogados por su magnitud y repercusión de especial interés, como la Copa América de vela, el Milenio de Granada o el Mundial de Atletismo de Barcelona del año que viene.

Me hacía gracia cuando el otro dia se reunían en la Puerta del Sol de Madrid "cientos de indignados" según Público, y medio millar, o sea unas 500 personas, en el resto de la prensa, en lo que llaman "asamblea" y "exigían" con sus carteles de "no nos representan" que no se utilizaran los medios públicos de comunicación para dar cobertura a la JMJ, entre otras sandeces laicas. O sea, que un encuentro mundial que va a ser retransmitido en todo el mundo, que llevará una gran imagen de nuestro país por todas partes, y que incluso puede beneficiar a la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos, por ejemplo, y que reunirá a unos dos millones de jóvenes de todo el mundo, por que sea un evento católico, no puede ser retransmitido y su "asamblea" de unas 500 personas según el medio más afín, sí, porque ellos representan a la auténtica, a la genuina, a la inigualable democracia real.

Pero bueno, gracias a Dios, España se está dando cuenta que este llamado "movimiento 15-M", ya está manejado por movientos antisistema, de ultraizquierda y otros de ese estilo que se ha aprovechado de mucha gente de buena fe y necesitados de justicia social. Pues eso, que ellos sí que no nos representan, por mucho que tengan algunas propuestas de interés.

Contrasta el espíritu de alegría y de ilusión, el espíritu de sumar y construir, el espíritu de esperanza, perdón y paz con el espíritu lleno de rencor, de odio y de negación de estos "movimientos anti-todo" (anti -Papa, anti-sistema, anti-derecha, anti-......) que solo quieren que no exista más manifestación externa que la de aquellos ideales en los que ellos creen, y se persiga, oculte y prohiba aquello en lo que creemos y pensamos los demás . Una democracia muy real, sí señor, mas bien democracia popular, como la de China.

Ridícula quedará la marcha "anti-Papa" de los laicistas y del 15-M al lado de los números de la JMJ, con cerca de dos millones de peregrinos previstos, más de 5.000 periodistas y 197 paises acreditados para emitir la señal, 1.200.000 reproducciones del canal JMJ de YouTube, 30.000 voluntarios, 14.000 sacerdotes, 800 obispos y más de 300 actos culturales que organiza en Madrid la JMJ estos dias, aunque seguro que habrá algún medio de comunicación que las ponga a la misma altura. Todos sabemos como funcionan estas cosas. Pero todo el mundo tiene derecho a manifestarse en democracia. Hasta los católicos.

Un par de datos más, la superficie habilitada en Cuatro Vientos para la Vigilia y la Eucaristía supone un espacio igual al de 48 estadios de futbol, y las 7 toneladas de rosarios que se repartirán entre los peregrinos se han elaborado en una fábrica de Ecuador que ha dado trabajo a 150 familias pobres.

En fín, no sigo porque la Jornada Mundial de la Juventud inspira todo lo contrario. Encuentro, comunión, reconciliación, esperanza, y alegría.

Madrid ya está hasta los topes de jóvenes llenos de buena fe y buen talante que quieren compartir su experiencia de amor en Cristo para seguir "firmes y arraigados en la fe". Ante tanta autenticidad poco nos importan los insultos, ironías, mentiras y rencores que tienen aquellos que no tienen mas razones que la de la ira y el integrismo. Sólo nos queda disfrutar de estos dias y rezar mucho por ellos.

La realidad es la que decía ayer mismo Mons. Rouco Varela. "El Papa es el único que puede congregar a más de un millón de personas de todo el mundo". ¡¡Y menuda juventud!! Decía la policía municipal de Granada, en el encuentro de acogida de esta ciudad que reunió a 4.000 peregrinos (no cientos, ¡miles!), que nunca había tenido menos trabajo en una reunión de jóvenes en la vida......claro, acostumbrados al botellón y esas cosas, aparecen jóvenes con valores que saben divertirse y pasarselo bien de forma sana, y nada de disturbios, violencia o destrozos.
El primer Ministro Cámeron, echaba en falta, estos dias, estos valores en determinados sectores de la juventud de su país. Por mucho que les pese a algunos, la Iglesia solo inspira estas cosas. Lo demás, la deshumanización del hombre, la sequedad del alma y la ausencia de las raices del Amor en la juventud solo nos trae el desierto de la falsa y árida diversión de la juventud, y de sus desequilibrios interiores.

En fin. Que hoy comienza esa ola de alegría auténtica y esperanza plena que es la JMJ. Un encuentro para todos y de todos. Un lugar donde encontrarnos con la plenitud de Cristo. Un espacio para la comunión, la reconciliación y la fraternidad. A pesar de que todo lo que ofrece el Evangelio de Cristo y su Iglesia es así de positivo, seguiremos perseguidos por aquellos que nos ven como sus enemigos. Será porque sus valores son distintos. Bienaventurados seremos. Buena señal.

Feliz y provechosa JMJ, tanto si vamos como si no podemos ir y tenemos que disfrutarla por los medios de comunicación.




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